Estaba leyendo que donde impera la urgencia no manda la vergüenza, pero eso no quiere decir que no se sienta igual -o aún peor, si está resentida- y la manera más viable de seguir existiendo para todos sea, pues, el cinismo. Yo con su permiso no tengo idea de nada, pero sé que nadie soporta por mucho tiempo a un cínico. Ni el cínico mucho tiempo a alguno. Entonces todo cambia, de lugar. Y a mí me entran unas ganas tremendas de echarme la alpura en la cabeza.