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Vagabundeando en el DF

In a field Behaving , as the wind behaves No nearer No ha habido forma de quitarme los restos viscosos del todo. Nací por segunda vez en la estación del metro Balderas. Nadie recuerda la fecha exacta, no porque no puedan hacer memoria sino porque no quieren. Fue en la semana de no hay malos tan malos ni buenos tan buenos. Una señora me prestó unos kleenex para quitarme de la cara parte de la placenta. Un hindú o algo parecido me invitó a su casa y me dio agua de frutas para beber. Yo no estaba del todo consciente, de hecho lo encontré porque estaba perdida, pero creo que sí hablaba en español. Al menos a ratos. Como sea mi celular dio para que Néstor me encontrara y me regresara mi cargador. Se lo presté a alguien para que siguiera poniendo música después del amanecer. Fue uno de esos amaneceres rociados con Bonafina, pero que a nadie le importan, más que a algunos drogadictos recalcitrantes, como los poetas o los enamorados o los hedonistas o los idealistas, o...

Título de la entrada

Lo peor de nuestros tiempos es que pensamos con las nalgas y encima creemos que nuestra mierda es el nuevo mesías y nuestro deber esparcirla sobre la tierra. 50 millones de años de evolución, 60, 90, acaso importa? Ese número demuestra algo en específico? Llevamos 40 minutos frente a un semáforo cuyo siga dura 5 segundos. Estas cifras refieren la proporción de agilidad del ente en cuestión en cuanto a un estándar estimado. Supongo. No escucho mi conciencia con la maldita televisión a todo volumen todo el tiempo. Luego me ponen a opinar sobre historias basadas en arquetipos y esperan que les diga que estoy en desacuerdo con Buda, o algo más profundo. No los juzgo, solo no es mi estilo. Es que carezco de estilo. Qué cara debo de poner ante alguien que me dice que no le gustan las plantas?; no me gusta la raza humana: genio!, no me gusta la muerte, bravo. Y luego qué. Puerilidades vampirescas, el anarquista que roba drogas del Oxxo, esotéricos que dan la mano en privado y la e...

Fin.

Ya no lean. Es horrendo.

El psicópata contento.

Mueren cientos de mujeres jóvenes en manos de enfermos mentales. Los familiares de las víctimas sienten dolor y culpan al gobierno, porque se suponen ciertas cosas del Estado y tal. Ni modo de que no, porque sino no tendría sentido su existencia... El gobierno agarra a cualquier pelado para tranquilizar la amenaza social, que es el descontento y no la muerte, porque somos un chingo y lo que falta es trabajo. Los chivos expiatorios, tras demostrar su inocencia, pasan a mejor vida. Causa de muerte: Hemorragia. (Más fino que el paro cardiaco, pero tampoco tanto). El periodista va y le toma fotos al "cuerpo sin vida" de la morra de 15 años que fue "ultrajada, torturada y brutalmente asesinada..."; ni modo de que no, porque sino no tendría sentido su existencia... Mueren cientos de mujeres jóvenes en manos de enfermos mentales. Supongo que en esta sociedad machista si se tratara de hombres sería menos trágico. Pero eso no importa. ¿Qué pasó con los asesinos? ...

Prefacio

Muero de hambre. Nado en mis pantalones. Pronto también tendré sed, que es igual de horrendo. Veo mujeres africanas famélicas embarazadas en medio del desierto de mi mente. Ven al horizonte y el viento mueve su cabello. Qué está pasando. Yo soy el gato encerrado. Mi caja puede ser de distintos materiales según me adapte a las circunstancias. Si me quejo me ponen en la de metal y me cago de frío, pero aún así a veces no puedo evitarlo. Un desperdicio, sí... Así que tengo hambre, pero me aguanto, y vivo de la caridad. Yo soy el monje. El monje es. Atravieso el día como el sol al cielo. Entre nubes. Eu sou um poço sem fundo. O abismo, o canto dos pássaros: Havaí. Vivo en la cima más fría Espero a lo que parece no llegar nunca y cuando desespero se retrasa todavía más. Me estoy acostumbrando a ir sin suéter. Quiero ser una calabaza en tachas y convertirme en carroza voladora de aquellas: podemos ser héroes un día nada más. Hazme sentir bien. Hazme. Es como ...

A medias tintas.

El café tibio, los bolsillos vacíos medio cigarrillo y el cielo a punto de estallar. La vida que tengo es quien me elige. Yo, un sujeto pasivo utilizando un ordenador ajeno; palabras de nadie, prejuicios de todos. Escribo en la angustia histérica de quien espera desesperadamente. Respiro en la angustia histérica de quien espera desesperadamente. Vivo en la angustia histérica de quien espera desesperadamente. Veo pasar las soluciones, con la esperanza de que alguna me dirija la palabra. No quiero ir a ligar. No me apetece vender nada. Preferiría no hacerlo. Gracias.

O mismo faz

Jodidos traileros que me despiertan a las 6 de la mañana en sábado. Lluvia. Me abruman todas las horas que quedan por delante.  - ¡No, estaciónalo allá güey!, y suena la reversa del tráiler- PIIIP, PIIIP, PIIIP, PIIP. El tipo le chifla - ¡Ya pasó! El gallo del vecino anuncia el alba por primera vez a la hora que le toca y no a las tres de la mañana. Mundo insano. El amanecer de este lado huele a basura. Kikirikí. Y otra vez. Tranquilas, bestias. ¿La muerte sabe jugar ajedrez? ¿Y poleana? Seguro que sí, de a peso la bajada. Silencio. Mentiras. Hambre. Deseo encadenado. Una herida que no deja de sangrar porque le arranco la costra. ¡Tranquilas, bestias!, pasen a ver al domador menos hábil de la Ciudad de México y zona metropolitana. Qué mamada, zona metropolitana. Pf. Quiero que siga lloviendo y que no salga el sol. Siempre deja de llover y sale el sol. Pero, ¿si lloviera durante tres días seguidos?, buena cosa. Como bíblico. Lágrimas del cielo para re...